
¿Alguna vez habéis querido pintar vuestras uñas, pero no sabíais cómo, o tuvisteis dificultades? ¡No os preocupéis! En este post, os enseñaremos nuestro método paso a paso.
Antes que nada, limpiad vuestras uñas para librarlas de residuos y aceite. En cuanto a materiales, vais a necesitar un pincel y bastoncillos de algodón, para corregir pequeños errores. ¡A todos nos pasan de vez en cuando!
Una vez que tengáis todo preparado…
Primero, debéis de colocar un gota de esmalte en la base de la uña que vayáis a pintar. Acercad la gota cuidadosamente a la cutícula, pero evitad que llegue a tocarla.
En segundo lugar, extended el esmalte a través de la mitad de la uña, hasta llegar al borde.
Bordead la uña siguiendo su forma natural por ambos lados, con un pincel. Procurad no tardar mucho tiempo, ya que sino, el esmalte se secará y será imposible extenderlo.
Por último, aplicad en la punta (de nuevo, con mucho cuidado) un poco más de esmalte, siguiendo la forma del borde.
«¿Para qué?» os preguntaréis. Sellar el borde hará que la manicura sea mucho más duradera y que las puntas sean resistentes. Al fin y al cabo, son muy sensibles a golpes y roces, así que nunca está de más asegurarse.
Como un último consejo: la práctica es clave. Con la práctica, aprenderéis a manejar el pincel mejor, y os saldréis menos de los bordes. ¡No os rindáis fácilmente! Lo más difícil siempre es comenzar. Una vez que tengáis experiencia, ¡será pan comido!
Esperamos que esta guía os sea de ayuda, y que a partir de ahora ¡podáis disfrutar de un nuevo look!
